• Sin categoría 31.01.2018

    Millones de adolescentes nacen con un móvil injertado en sus manos, como si fuera una prolongación de sí mismos. Han ganado un órgano, pero se han hecho prisioneros de una herramienta de evasión en lo virtual.

    • Son unos genios sosteniendo y utilizando el aparato.
    • La batalla está perdida: se recibe un mensaje y la mano del propietario del Smartphone se abalanza sobre él y se apodera del cacharrito. No es una elección consciente, es algo automático, no hay presencia personal, es virtual. Hay ausencia, vida desencarnada, “de mentira”, fantasiosa. No hay realidad del propio ser en limitaciones y en cualidades. Se vive en el engaño virtual.

     

    Posted by jmbo @ 18:06

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