• Sin categoría 06.06.2017

    ¡HIJOS de la ANESTESIA!
    ¿Dónde está la alegría, la felicidad?
    ¿En el placer? ¿El confort? ¿Dinero? ¿Poder? ¿Fama?
    Hoy en día se da una degeneración en la persona humana. Muchos, una mayoría, es posible que no esté de acuerdo con las ideas que a continuación expongo. Cuanto voy a decir lo he podido comprobar en mi relación con las personas y sobre todo en el mundo joven.
    ¿Por qué me atrevo a formular esta afirmación: “que la persona se va degenerando?”
    La razón: se da un ascenso de lo puramente económico y esta apreciación se ve a diario, se ve cómo sube el termómetro, priva el valor de la materia, el materialismo.
    Los políticos, los que dirigen el país, son los primeros en aceptar esta trampa y mienten, esos son sus argumentos, no buscan ser críticos, buscan votos para llegar al poder. Buscan ascender, no servir, persiguen el poder y el resto de gentes siguen votando y siendo espectadores de esta operación.
    Caminamos a un mundo super-tecnificado donde se va diluyendo el sentido crítico. Pronto los humanos nacerán en granjas, todos iguales, anestesiados.
    Ansiosos por el confort, esta es la forma de apostatar por la no autenticidad, es el modo de crear cobardes.
    No se quiere ni se desea el silencio ya que el silencio cuestiona. Se vive y se desea el ruido; pensemos en las calles de nuestras ciudades, llenas de coches, ruidos de motores, frenazos y claxon, tengamos presentes las discotecas del mundo joven, ensordecedoras; otros muchos van por las calles con los cascos puestos escuchando a todo volumen músicas; en la conducción muchos, llevan a tope la música, gentes que viven en un continuo WhatsAppear; con frecuencia he visto tanto en tele como en diversos grupos, caminando o en una comida que siendo 10, hablan 20 a la vez y ¿Quién escucha a quién? Hay sí, mucho interés en comunicarse en un mundo de incomunicación, ¿lo conseguimos?
    No hay ni se quiere el silencio. Hasta el canto del pájaro es menos armonioso y amoroso, es menos dulce y ligón que el mismo canto en pleno bosque y naturaleza.
    El ruido sigue, al ser bombardeados y aturdidos por miles de noticias, casi todas de tinte negativo, piensa en el telediario o en cualquier periódico, revista o E-mails y todo se lo traga el consumo, el artefacto del consumo que no se necesita, pero que hay que comprarlo para estar al día.
    ¿Cuál es el objetivo? Que las gentes no piensen, que dependan de algo, que estén encadenadas y a una mala que sean hinchas de un buen equipo de fútbol sea el Barça o el Real Madrid.
    Se repite lo del tiempo de los romanos: “pan y circo”. Hoy fútbol y más fútbol
    Somos esclavos, nos tienen amarrados con el ruido, que nos confunda, con el confort y el placer, vivir mejor, que nos justifique la lucha y el consumo que nos atonte. Nos van anestesiando.
    Se vive ansiosos por el placer, por erradicar cuanto a ello se opone, como por ejemplo: la enfermedad, la vejez, hoy lo juvenil es la moda, priva; se hace lo imposible por ignorar la muerte; se oculta de mil maneras en el mundo infantil y juvenil; se está rechazando todo lo natural. Parece que seamos hijos de la anestesia, muchos jóvenes la usan en vida con el alcohol, la droga y el sexo. Se prefiere y se busca no saber; es mejor ignorar la verdad y muchos hoy de la mentira hacen verdades. La preocupación es ignorar.
    Ya desde pequeños, muchos educadores y padres desenfocan lo que tiene que ser la vida del educando, del hijo. La educación, el que abran los ojos al nacer a la vida es básico, no anestesiarles…Abrirles cauces en el nacimiento de la afectividad, en la aurora del darse, cuando nace el amor.
    Con esta breve reflexión me propuse ayudar a quitar alguna legaña.
    Por último, a estas personas que de algún modo han abierto los ojos y aceptan otro modo distinto de ver y sentir, es posible que reciban el título de raros.
    ¡Enhorabuena! Raro viene del latín “rarus” y significa único, que no es del montón que no pertenece a la granja de los humanos. Que no está anestesiado. ¡Enhorabuena, raro!
    Respondo, por fin, a la pregunta que nos hemos hecho al inicio con el título: ¿Dónde estará la alegría, la felicidad del ser humano? Para saberlo hay que rechazar, en primer lugar, la anestesia que nos ofrecen.
    Ni en el placer, ni el confort, ni en el consumo, ni va a ser en el poder, ni fútbol, ni dineros, ni fama. En nada de lo que la mayoría persigue. ¿Comiendo, bailando, disfrutando, y bebiendo, bebiendo, haciendo uso indebido de los sentidos y placeres? ¿En la fama, llegar a ser alguien muy conocido, famoso y aplaudido, como el caso presente de Ronaldo, de Messi? ¿Ser una figura? Las personas de gran fama y aplauso, las respeto, pero siempre me dieron pena, ya que cuando ese sol y luz que está en sus vidas se oscurezca o anochezca, ¿sabrán vivir a oscuras? ¿Con menos luz?
    ¿Dónde reside el tesoro al que todos aspiramos?
    ¿En un buen trabajo? ¿En ayudar a las gentes, a los pobres, necesitados, enfermos, refugiados, emigrantes?
    La verdadera alegría y felicidad está en el AMOR sin anestesias.
    Y amar es aceptar el desprecio, querer al enemigo, no vengarse, hacer a todo el mundo el bien, aceptar la enfermedad, ser conscientes que un día será el último. No pedir que las cosas lleguen como uno desea, hay que aceptarlas tal como lleguen y así uno vivirá con alegría y felicidad, sin engaños.
    Parece que estoy firmando que la alegría y felicidad está en el sufrimiento, en todo lo contrario a lo que la sociedad de consumo nos ofrece. No, no
    Pero sí hemos de saber que nunca se da el amor sin dolor y sin sufrimiento. No hay rosas sin espinas, no hay amor sin fatiga, sin dolor, sin fidelidad.
    Un día nos comunican que se han separado y pensamos y nos dicen, “¡parece mentira, con lo que se querían!”. Engaño a las primeras de cambio. Nunca se amaron, no aceptaron los fallos del otro, no hubo amor, sólo se quisieron a sí mismo por una atracción física, belleza, juventud, es así como se dieron a sí mismo las satisfacciones que buscaban.
    Nada se consigue sin esfuerzo. La semilla debe morir para dar fruto, una madre da a luz con dolor, un estudiante, si quiere aprobar, debe poner mucho esfuerzo. El amor no existe sin esfuerzo y en muchos casos sin sufrimiento, la perfecta alegría y felicidad está en el AMOR.
    Ama quien da la vida.
    Para amar, ¿hay que sufrir? El amor va a exigir muchas veces sufrimiento. Si quieres amar, deberás aceptar muchas veces aquello que no te gusta ni te da placer: el sufrimiento del género que sea.
    Todo esto no es fácil de comprenderlo y menos de aceptarlo.
    Aquí no hay trampa ni cartón, no hay anestesias.

    Y para los que somos creyentes, el ejemplo claro lo tenemos en JESÚS: Da la vida, sufre lo insoportable, por AMOR.
    En la soledad del creyente, en su sufrimiento está el Señor. Él fue abandonado por todos, en la cruz, desnudo, despreciado, clavado, torturado, allí no servía para nada. Jesús crucificado y abandonado hasta por el Padre.
    El amor nos pide que nos reconozcamos en Cristo crucificado y que digamos: “aquí estoy, Señor para hacer tu voluntad”. El cristiano que ama, en el sufrimiento se asemeja a Cristo, se identifica a Él, se une a Él, es el esposo del alma.
    Es el caso de los santos. La lista sería interminable. Cito simplemente a santos queridos como: S. Francisco de Asís, a Santa Teresa de Ávila, a la Madre Teresa de Calcuta, a miles de mártires de todos los tiempos y lugares, confesores, vírgenes…
    Y esto está al alcance de todos los humanos: ricos, pobres, sanos y enfermos, jóvenes y viejos.
    Se trata de aceptar a Dios que es AMOR. Dios es AMOR Y va a ser en el dolor, el sufrimiento, el desprecio y el fracaso cuando más se pueda amar, asemejándose al crucificado.

    ¡¡¡DIFÍCIL DE COMPRENDER Y MUY DIFÍCIL Y DURO DE ACEPTARLO!!!

    Posted by jmbo @ 8:43

  • One Response

    • Querido Burgui, cuantos años sin saber de ti (unos 20), y ahora me encuentro este regalo. Pues si amigo, tienes mucha razon, ahi esta la felicidad, en el amor, siempre acompañado de esfuerzo. Y lo importante que se sepamos trasladalo a nuestros pequeños, como padres, amigs, educadores. Gracias por intentarlo conmigo. Espero que estes muy bien, ya veo que por Roma. Please, mandame un email y estmo en contacto. Un abrazo

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